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miércoles, 2 de febrero de 2011

Felicidad

La felicidad, según la Real Academia Española es el estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien. En mi opinión la felicidad es un ser que habita dentro de todos nosotros y día a día se va alimentando de los más pequeños detalles, que sin que te des cuenta sacan de ti tu mejor sonrisa.
Poner de moda entre tus amigos una expresión. Poner el dedo en una luz para que se vea rojo. Cuando estrenas un móvil y te pones a escuchar todos los politonos que trae uno a uno. Encontrar una patata frita enorme en las patatas de tu menú. Cuando te encuentras algo en el fondo de una piscina. Ver cómo cambian las cosas de sitio en las fotos del catálogo de IKEA. Mirar una foto en la que sales con tus amigos de infancia. Poner caras feas en las fotos. Encontrarte pipas peladas al final del paquete. Ver caminar a una pareja de abuelitos cogidos de la mano. Soplar en la nuca de alguien. Intercambiar un bocado de tu bocadillo. Pasear cogidos de la mano. Poner un espejo frente a otro. El día que recuperas la voz después de estar afónico. Un beso o un mordisco en el cuello mientras se te eriza la piel. El sonido de la madera al crujir bajo tus pies. Rascarse una picadura. Que te rasquen la espalda. Comerte primero la parte de fuera del regaliz y luego lo de dentro. Que te den un toques al móvil sin ningún motivo. Jugar a las palmas con un niño pequeño y que te diga... ¡mira que canción me he inventado!... y sean con las que jugabas de pequeñ@. Caminar bajo la la lluvia. Decir lo mismo que otra persona justo a la vez, y decir: ¡Los dos a la vez! y reir. El sonido del azúcar al caer despacio. Los polvitos que quedan cuando acabas una bolsa de gusanitos. Bañarme en el mar. Sacarle una sonrisa a alguien que no lo esta pasando bien. Una corriente de aire frío en un día caluroso. Meterte en cama cansadísimo después de un buen día. Que te digan muy muy muy bajito al oído te quiero. Ver la luna desde tu cama. Que mi perro se acurruque a mi lado cuando estoy dormido. Darte cuenta de que has tirado la cuchara en la basura y el yogur en el fregadero. Conectarte al Tuenti tras un viaje. Hacer fotos a gente dormida. Los fuegos artificiales. Cuando escuchas música y escribes a la vez y coincide lo que escribes con la letra de la canción. Asustar a las palomas. Cambiar la tele en los anuncios y justo cuando lo vuelves a poner empieza lo que estabas viendo. El ruido del carboncillo en el papel. Ver una estrella fugaz. Las 12 de la noche. Mirar a los ojos a la gente y ver cómo se ponen nerviosos. Ver como se derrite una vela. Comer los lacasitos por colores. Oler la ropa tendida. Mirar el cielo cuando voy andando por la calle. Ver las cosas dar vueltas en el microhondas. Pasar la hoja del calendario. Hablar delante del ventilador y reírte de cómo suena tu voz. Rascarte la marca que te dejan los calcetines. El olor a humedad después de una tormenta de verano. Ver que te quedan 5 minutos para salir del insti. Estrenar un bote de ketchup fuera de tu casa. Hacer burbujas con la pajita cuando bebes. Ver escribir a una persona zurda. Rebañar con el dedo. Coger arena con las manos y dejar que se escurra muchas veces. Besar lentamente. Cuando se te rompe el pico de un cucurucho y tienes que comerte el helado muy deprisa para no mancharte. Una carta escrita a mano. Despertarme antes de que suene el despertador. Que el nick de alguien esté dirigido a ti. Pensar metido en la cama. Pegar un bostezo a alguien. Jugar a quien aguanta más con una cerilla encendida. Hacer equilibrio en el bordillo de la acera. Romper el papel de los regalos. Hacer pompitas con el chicle. Cuando estás en un concierto y mueves la mano como si tuvieras una guitarra. Decir OK cuando no entiendes lo que te dicen. Sonreír como una gilipollas por una casualidad. Comerte sólo el relleno de las galletas y dejar las capas. Las manos de mi abuelo. Lamer la tapa de los yogures. Convertir los clips en alambres. Darle el dedo a un bebé y que no te lo suelte. Mojar galletas de chocolate en leche caliente. Mirar al mar. Contemplar un árbol. Leer las letras de las canciones como si fueran poemas. Cortar etiquetas de cosas sin estrenar. Comer nocilla con el dedo. El cosquilleo de los 5 minutos antes de tu primera cita con alguien. Dibujar figuras extrañas en un papel mientras hablas por teléfono. Dormir cuando llueve. Hacer pompas de Jabón. Jugar a no pisar las líneas del suelo o sólo pisar las del mismo color. Las cosas que son transparentes. Los últimos días de una pastilla de jabón. Sacarme las zapatillas sin desabrocharlas. Que te agradezcan algo mucho tiempo después de haberlo hecho. Cuando me subía al carrito del super. Ver que hay niños que hacen lo que tú hacías cuando eras pequeño. Chupar una gominola hasta que desaparece. El olor a gasolina o el de los rotuladores permanentes. Ver como se hincha la bolsa de palomitas en el micro. Pisar hojas secas. Encontrar nuevos huecos fríos en las sábanas de mi cama. Los sugus azules. Que te presten un libro y al leerlo descubras pasajes subrayados. Hacer fotos a gente riéndose cuando quieren salir posando y tu les has hecho reír. El sonido de la lluvia! de las gotas al caer! Escuchar mi propia respiración mientras tengo los oídos bajo el agua en la bañera o la piscina. El sonido que se produce al morder una manzana. El papel de las fotocopias cuando aún está caliente. Probar todos los bocadillos de un restaurante (en distintos días). El sonido de las maquinas de escribir antiguas. Cuando te encuentras de frente con una persona y los dos os movéis varias veces (al mismo lado) para dejaros pasar. Recibir un toque/mensaje inesperado. La última frase de un libro. Poner el ipod en Aleatorio y que salgan todas las canciones favoritas en ese momento. El olor de los libros nuevos. El momento de quitarle el plástico a un disco recién comprado. Volver a comerte un Frigopie, un Mikolápiz, Fantasmikos, helado de sandía... El día de antes de hacer un viaje... Bajar a la calle y que llegue justo en ese momento llegue tu bus. Romper las hojas de los arboles en pedacitos cuando estás sentado en el césped. Andar por un sitio donde las baldosas son de dos colores, pero tú sólo pisas uno como cuando eras pequeño. Quedarse mirando hacia arriba en mitad de la calle y ver como la gente que pasa se queda mirando también. Ver como se disuelve una pastilla efervescente. Mirar al fuego. Tumbarme en la cama recién duchado con el albornoz puesto. La punta del cono de los helados. Pisar sólo la zona blanca de un paso de cebra.